Jueves, 26 de Julio

Hoy tocaba nueva ruta de senderismo. El buen tiempo sigue acompañando y luce el sol todo el día, si bien los días son muy cortos, a las 6:00 ya es noche cerrada. Nuestra primera parada en la ruta se trataba de unas cuevas de bosquimanos con pinturas rupestres de antílopes y humanos. Bosquimanos ya no quedan, por lo visto se los cargaron los ingleses hace más de un siglo, pero vimos las pinturas. Fueron un poco decepcionantes, nos esperábamos cuevas de verdad, con grutas, salas, estalactitas y eso, pero no pasaron de simples repechos. Seguimos camino a nuestro punto final, el Grysbok Bush, al que llegamos tras atravesar un bosque bajo con hierbajos que nos llegaban hasta la cabeza. Un poco incómodo, la verdad. Pero finalmente llegó la recompensa, una buena parada para comer en unas bonitas pozas que se formaban en el río, con pequeñas cascadas y toboganes de agua. Estaba permitido bañarse, pero a pesar del sol, la temperatura ambiente y la del agua no lo aconsejaban. En las partes sombrías del río los charcos estaban congelados, literalmente. Después de comer pusimos rumbo al campamento a través del camino por la ribera del río, aunque antes nos cruzamos con un bicho parecido a un hamster del tamaño de un castor que llaman dassie. Y por la tarde a descansar y reponer fuerzas.

Escalando para acceder a las cuevas

Pinturas rupestres bosquimanas

Giant's Castle

Grysbok Bush

Camuflaje

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