Domingo, 12 de Agosto

Después de desayunar nos fuimos a dar una vuelta en coche por el pueblo y la costa cercana, que realmente es muy salvaje. Enseguida pusimos rumbo a la reserva de la West Coast a través de la ruta de las flores, si bien por el camino paramos a visitar la playa del pequeño pueblo lacustre de Langebaan. El West Coast National Park es famoso por la floración de sus campos en primavera, y qué casualidad, estamos en primavera entre agosto y septiembre. Pues allá vamos. Nos encantó. Además de ser muy accesible y cómodo de recorrer en coche haciendo paradas en los puntos importantes, tenía un poco de todo. Campos alfombrados de flores, el océano Atlántico golpeando la costa, las marismas de las lagunas con todo tipo de aves acuáticas, playas de arena blanca, dunas, matorral bajo que llaman fynbos, y un montón de animales de los cuales vimos focas, elands, zorros orejudos, cebras, avestruces... y un pájaro llamado el tejedor enmascarado fabricando su nido. Completo, completo.

 Paseando por la playa de Langebaan

 Caminando por los humedales

 Mirando al mar embravecido

 Campo nevado de flores

 Idílica cebra

 El tejedor enmascarado preparando el nido para la hembra

Explosión de mar

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